LA LEYENDA
Escamoles Azcamoli
El Imperio Azteca, reconocido por sus Guerreros, creía en un Dios llamado Huitzilopochtli, el principal de todos los dioses por ser el represante de la guerra.
Para ser protegidos, los Aztecas realizaban anualmente dos ofrendas a su Dios Guerrero, que consistían en presentarle a Huitzilopochtli todo aquello que más le agradaba y que significara un verdadero esfuerzo conseguir.
Así, sobre la cima de la pirámide, colocaban piezas de oro y plata, bebidas exóticas y una vasija de barro cubierta de escamoles para representar la furia con la que los Aztecas protegen su territorio, tal como lo hacen las hormigas escamoleras para proteger sus larvas.